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Papa Francisco nombra nuevos cardenales entre ellos tres latinoamericanos

Papa Francisco nombra nuevos cardenales entre ellos tres latinoamericanos

En el Vaticano el papa Francisco el pasado 28 de junio nombró nuevos cardenales entre ellos el mexicano Sergio Obeso Rivera, al boliviano Toribio Ticona Porco y al peruano Pedro Ricardo Barreto Jimeno, a quienes impuso el capelo y anillo cardenalicio, en una ceremonia en la basílica de San Pedro.

De los tres nuevos cardenales latinoamericanos, solo Pedro Barreto formaría parte de un potencial cónclave para elegir a un nuevo pontífice, ya que los purpurados mexicano y boliviano han superado los 80 años.

El papa creó a 14 nuevos cardenales, que siguen la línea de dar «universalidad» al colegio cardenalicio como pretende Francisco, que estará formado por 226 purpurados, 125 electores, de estos 5 de Centroamérica y 13 de Suramérica.

El arzobispo, Pedro Ricardo Barreto Jimeno, de 74 años, es un defensor constante de la Amazonía y del pueblo indígena, mientras que al obispo emérito de Xalapa Obeso Rivera y al emérito de Corocoro Ticona Porco, el papa premió el haberse «distinguido por su servicio a la Iglesia».

El papa Francisco en la discurso recordó a los nuevos cardenales que «la máxima condecoración» y la «mayor promoción» que pueden obtener es «servir a Cristo en el pueblo fiel de Dios, en el hambriento, en el olvidado, en el encarcelado, en el enfermo, en el tóxico-dependiente, en el abandonado…»

Los exhortó también a que nunca miren «a los demás por encima del hombro» y que solo es «lícito mirar a una persona desde arriba hacia abajo, cuando la ayudamos a levantarse».

Además han ingresado en el colegio cardenalicio, los españoles Luis Ladaria Ferrer, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y al misionero claretiano Aquilino Bocos Merino.

Tras la homilía, el papa leyó la fórmula de creación de los nuevos purpurados y siguió después la profesión de Fe y el juramento de los cardenales leída en nombre de todos los patriarcas caldeos, Louis Raphaël I Sako.

De rodillas ante el papa, recibieron el birrete que el papa les recordó que es «rojo como signo de la dignidad del oficio de cardenal, y significa que estás preparado para actuar con fortaleza, hasta el punto de derramar tu sangre por el crecimiento de la fe cristiana…».

Y el anillo «signo de esa dignidad, de solicitud pastoral y de más sólida unión con la Sede del Apóstol San Pedro».

El papa intercambió después el beso de la paz con los nuevos miembros del Colegio Cardenalicio y les asignó una diaconía, una parroquia romana, con la que están vinculados al clero de Roma.

Redactado

Ruth Salazar

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