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El café es bueno para la salud

El café es bueno para la salud

Varios estudios aseguran que es mucho más beneficioso que perjudicial, una fuente principal de polifenoles que protege varias  enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

Cada taza de café de filtro (unos 15 cl) contiene entre 200 y 500 mg de este componente antioxidante, clave en la protección del organismo y la prevención contra la diabetes tipo 2, el párkinson y varios tipos de cáncer, especialmente los relacionados con el tracto digestivo y el hígado.

Beber café de forma regular y moderada (hasta cuatro tazas diarias) podría estar relacionado con un menor riesgo de muerte. Sus más de 1.000 compuestos químicos después de su torrefacción 60 de ellos relacionados exclusivamente con el aroma  podrían suponer una esperanzadora mayor longevidad.

La fuente más importante de producción de vitamina D son los rayos UV de tipo B que, al ser absorbidos por la piel, son sintetizados por nuestro organismo hasta alcanzar la forma de vitamina D, fundamental para permitir la absorción intestinal de calcio y fósforo. Unos niveles óptimos de la denominada vitamina del sol, además de producir endorfinas que nos predisponen para el buen humor, aumentan el deseo sexual y reducen la depresión, también generan efectos positivos sobre algunas de las enfermedades autoinmunes más prevalentes e, incluso, sobre el cáncer

Beber el café a una temperatura cercana a los 70 ºC  un 10 % más de la media, puede dañar la garganta y el esófago. Lo mismo sucede con el té y el mate. Las temperaturas de consumo son especialmente elevadas. Una costumbre no habitual en Europa y países anglosajones, donde el simple hecho de añadirle leche hace que la temperatura sea mucho más baja.

Cultivado en más de 100 países del mundo, el café acompaña al 60 % de las personas poco después de levantarse sea expresso, ristretto o americano. Su grano es, desde el primer sorbo, una garantía de energía, así como un estimulante de funciones cerebrales cuyo efecto dura entre una y tres horas. Su consumo ayuda a mantenerlos alerta, a frenar la somnolencia, a activar la percepción visual y, a largo plazo, a prevenir enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer o la demencia senil. Además, potencia la concentración y la memoria y no se ha demostrado que esté relacionado con una mayor tensión arterial.

Cuidado con superar las cantidades recomendadas, porque puede llegar a acelerar el ritmo cardíaco y provocar irritabilidad y ansiedad. De noche, suele repercutir en nuestro sueño: en el caso de adultos con sensibilidad (casi infantil), los expertos recomiendan no tomarlo a partir de las 15 o 16 h.

Redactado por: Ma. Belén Mora Benavides

 

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